miércoles, 12 de febrero de 2014

Hyperlapse

Hoy os traigo una curiosa técnica cuyo resultado es una mini película a base de imágenes fotográficas, hechas por uno mismo o cogidas de Internet.  No sé si se puede tratar de una técnica fotográfica, pero me pareció interesante hacer esta entrada porque me topé con el Hyperlapse de casualidad por internet y me sorprendió lo que la gente puede llegar a hacer.

Como su nombre indica, el Hyperlapse tiene algo en común con el Timelapse. De hecho es un derivado y tiene los mismos principios: hacer una serie de fotografías cada X tiempo y luego montarlas en un vídeo en el que se aprecie movimiento. En cambio, en el Hyperlapse se añade mucho movimiento de cámara para conseguir determinados efectos.

Pero antes de explicar nada, os pongo este vídeo para que veáis en qué consiste:


Como explican en el vídeo, es fundamental planificar cómo vas a realizarlo. Para ello se necesita la ayuda de un mapa (Google Maps por ejemplo) y marcar los ángulos desde donde se va a tomar la foto. Se deberá usar la misma distancia focal en la cámara, de lo contrario habrá saltos bruscos en el resultado final. Además, en la postproducción se puede ver como el chico desenfoca sutilmente los edificios que no le interesan y deja nítida la torre, que es su punto de interés.

Aquí os dejo otro ejemplo mucho más complejo y mejor realizado. Hace una increíble ruta turística por los sitios más emblemáticos de París:


Como curiosidad, hay gente que no hace ni una sola foto para realizar un Hyperlapse. Simplemente cogen imágenes de Google Street View, las colocan sucesivamente formando un vídeo y les ponen música.



Para finalizar y no extenderme más, voy a dejar un vídeo musical que me mostró un compañero de clase, sobre unos grafiteros y que también está realizado con esta técnica.


lunes, 10 de febrero de 2014

Macrofotografía

¡Saludos una vez más!

Voy a hablar en este post de la macrofotografía. Personalmente me encanta este tipo de fotografía. Antes de nada, quiero hacer una distinción entre macro y microfotografía, ya que no son lo mismo. La microfotografía se usa exclusivamente en el ámbito científico. Como podréis imaginar, para la fotografía de células, tejidos, etc., desde un microscopio electrónico que es capaz de captar esas imágenes. Por otro lado, la macrofotografía, de la que hablaré hoy, está más enfocada a lo artístico, a mostrar la realidad aumentada que el ojo humano no puede ver por sí solo.

La macrofotografía se usa mucho en biología, para el estudio y documentación de animales (sobre todo insectos) y plantas, y también es usada para fotografiar artículos de reducido tamaño, como joyas, estampados, telas, etc., que ayudan a determinar su calidad.

En cuanto al equipo que hay que usar para hacer macros profesionales, no es barato ni sencillo de usar, más bien todo lo contrario. Además, requiere de mucha paciencia.



Es recomendable tener una luz de modelado (luz fija), para ver la escena y poder enfocar correctamente, ya que este enfoque es crítico e inestable. En cuestión de milímetros el foco desaparece y ya no hay imagen. Además, imprescindible luz de flash, que como se puede observar el las fotos, suele ir montado en el objetivo o cerca del mismo. No suele ser potente dado que se usa únicamente para elementos cercanos y no necesita dicha potencia.


Otro elemento imprescindible son los elementos que modifiquen la distancia mínima de enfoque y el aumento de la distancia focal. Pueden ser anillas macro, que se enroscan al cuerpo de cámara directamente y luego se les coloca el objetivo, o un objetivo macro directamente (no da tanta calidad) o un fuelle estanco a la luz, que va montado en un raíl el cual permite mover dicho fuelle y modificar sus características. Gracias a esto se logran estas tomas tan cercanas como las que tenéis a continuación:




La cantidad de accesorios que se usen ya dependerá de las necesidades y dificultades que ocasione la fotografía que queramos tomar. Por ejemplo, las fotografías macro más impresionantes y complejas suelen ser las de insectos:





Las imágenes del equipamiento que he colocado más arriba, así como estas de los insectos, las he sacado del Flickr de John Hallmén. Este chico realiza un increíble trabajo y os recomiendo que le echéis un ojo a su página, ¡si es que no os aterra ver insectos con tanta definición!


Realizar macrofotografía es un mundo de posibilidades, lleno de dificultades. Pero no por ello os desaniméis si verdaderamente os atrae y os gusta. Como siempre, espero que hayáis sacado provecho de esta entrada. ¡Hasta otra!

domingo, 2 de febrero de 2014

Fotografía infrarroja

Si el otro día os hablaba de la fotografía con luz ultravioleta, hoy lo haré con la fotografía infrarroja. Suelen ir de la mano ya que se estudian juntas, por ser similares. Ambas juegan con el paso de las ondas electromagnéticas de la luz. En este caso, si usamos un filtro de cámara infrarrojo, tan sólo dejamos pasar esa radiación de luz del espectro electromagnético.

Los filtros son prácticamente iguales en apariencia que cualquier otro y se enroscan al objetivo. Aunque en fotografía digital además del filtraje, necesitas una cámara que te deje modificar el sensor, haciendo que sólo pase la radiación IR.



Antes, con las cámaras analógicas, era más sencillo hacer este tipo de fotografías. Era necesario dicho filtro IR y además una película específica para fotografía infrarroja. Hoy en día está en desuso.

Normalmente se suele usar en fotografía artística y científica. Como siempre, fotografía y ciencia coinciden, y en este caso se usa muchísimo en astronomía, ya que la radiación infrarroja la emite cualquier cuerpo que desprenda calor, de modo que permite ver partes del universo que de otro modo sería invisible para nosotros. Además, también se usa mucho en medicina.




Artísticamente sirve para resaltar unas peculiares tonalidades. Da un efecto fantasmagórico y se suele hacer mucha fotografía de paisajes, en los que aparece vegetación.



Las plantas y las hojas de los árboles se ven blancas siempre. Esto es debido a la clorofila que hay en su interior, ya que ésta refleja mucha radiación infrarroja, haciendo que se vean sus colores alterados, blanquecinos. Todo lo contrario pasa con el cielo, por eso a penas se aprecia cambio y mantiene su tono azul o anaranjado si está en un atardecer.




Dejo aquí un enlace con un post específico de artistas que usan fotografía infrarroja de forma profesional: